¿Sufres dolor pélvico? Así puedes aliviarlo tú mismo
El dolor pélvico es una molestia molesta y con múltiples manifestaciones. El dolor puede manifestarse de diversas formas y en distintos lugares, y no siempre es fácil determinar su causa. Afortunadamente, hay cosas que puedes hacer por tu cuenta para combatir esta molestia. En este blog te contamos qué puedes hacer para aliviar el dolor pélvico.
¿Cuáles son los síntomas del dolor pélvico?
El dolor pélvico puede manifestarse de muchas formas diferentes. También depende de la causa, como una lesión, un embarazo o un esfuerzo excesivo. A menudo, este problema se manifiesta de la siguiente manera:
- Dolor en la zona lumbar, las piernas o el pubis
- Dolor al caminar o al darse la vuelta en la cama
- Rigidez en la zona pélvica
- Dolor que se irradia hacia los muslos o la ingle
- Sensación de inestabilidad en la pelvis
Los síntomas suelen variar en intensidad y, a menudo, se agravan con el esfuerzo excesivo o al permanecer sentado durante mucho tiempo.
¿Dónde se localiza el dolor pélvico?
El dolor pélvico suele percibirse en la zona que rodea la pelvis, como el hueso púbico o las ingles. Además, esta sensación también puede irradiarse, por ejemplo, hacia la zona lumbar, las caderas o los muslos. Es importante conocer la causa de tu dolor pélvico para saber cuál es la mejor forma de aliviarlo.
6 consejos para aliviar el dolor pélvico
1. Mantén un movimiento suave
El reposo es importante cuando se tiene dolor pélvico, pero estar demasiado tiempo sin moverse puede, por el contrario, empeorar los síntomas. Por eso, sal a dar un paseo o haz estiramientos de vez en cuando. Así mantendrás la circulación y reducirás la rigidez en la zona dolorida.
2. Cambia de postura con frecuencia
Estar mucho tiempo sentado o de pie ejerce mucha presión sobre la zona pélvica. Por eso, intenta cambiar de postura a menudo y haz pausas breves de vez en cuando para moverte.
3. Mantén una buena postura durante el día
Una buena postura suele marcar la diferencia con este problema. Si pasas mucho tiempo sentado, asegúrate de sentarte erguido y de mantener la pelvis en posición neutra. Cuando levantes peso, utiliza las rodillas al levantarte en lugar de la zona lumbar. Así reducirás la presión excesiva sobre la pelvis.
4. Aplica calor
Aplica calor para relajar los músculos que rodean la zona pélvica. Para ello, puedes utilizar una almohadilla térmica especial, pero también suele ser útil darse una ducha o un baño caliente.
5. Haz ejercicios de estiramiento suaves
Los estiramientos suaves de las caderas, la zona lumbar y las piernas pueden ayudar a reducir la tensión. Es importante no forzar nada; al contrario, debe resultarte cómodo. También puedes buscar ejercicios específicos para el dolor pélvico, por ejemplo, en YouTube. Estos ejercicios para el suelo pélvico también pueden ser muy beneficiosos.
6. Utiliza la terapia de luz roja
Aplica la terapia de luz roja en las zonas doloridas o rígidas alrededor de la pelvis. Esto ayuda a estimular la circulación sanguínea, a relajar los músculos y a reducir el dolor. Además, estimula el proceso natural de recuperación del cuerpo.

¿Cómo ayuda la terapia de luz roja en el dolor pélvico?
La luz roja penetra en la piel y en los tejidos del cuerpo. De este modo, se estimulan los procesos naturales del organismo. Estas son las ventajas de la terapia con luz roja para el dolor pélvico:
- Estimulación de la circulación sanguínea en la zona
- Relajación de los músculos
- Reducción del dolor y la rigidez
- Favorece la recuperación natural de los tejidos
- Ayuda a reducir la tensión causada por el sobreesfuerzo
La luz roja siempre funciona mejor si se combina con un estilo de vida saludable, por ejemplo, con suficiente ejercicio y descanso. ¿Sufres dolor pélvico porque estás embarazada? En ese caso, es recomendable que consultes primero a un médico antes de utilizar la terapia con luz roja.
Terapia de luz roja de PowerCure para molestias pélvicas
El láser PowerCure es un dispositivo de luz roja que puedes utilizar en la zona dolorida alrededor de la pelvis, la zona lumbar o las caderas. Esto te permite aplicar fácilmente la terapia en casa, en los lugares donde más molestias sientes. Además, también puedes utilizar este láser para otras molestias y afecciones, tanto en personas como en animales. ¡Así, toda la familia se beneficia!